Mitos de Santiago, parte 1
Soy serenense a mucha honra (mi ciudad es la segunda más antigua de Chile, es la mejor ciudad para formar una familia de todo el país según un estudio reeciente del que hablamos una vez, posee muchos kilómetros de playas y un valle de Elqui mágico a pocos minutos de la ciudad, pero no hay muchas posibilidades de trabajo para mí y por eso tuve que emigrar a la región Metropolitana). Llegué a vivir por segunda vez en mi vida a Santiago en febrero de este año y gracias a Dios los planes han marchado bastante bien. Mis amigos han jugado un papel fundamental, sobre todo al inicio, pues no tenía donde quedarme, no tenía empleo, por ende no tenía plata, pero mis amigos, que son pocos pero que valen por mil, me apoyaron siempre, y ahora que estoy casado mi esposa se ha convertido en un apoyo constante y en la razón más importante para querer surgir en esta ciudad que tan mala fama tiene en otras regiones.
Aunque en estos momentos la plata no sobre -mas bien hace falta, sobre todo a fin de mes
-, la vida nos ha tratado muy bien a mi amada esposa y a mí en esta ciudad. Es cierto que desde muy pequeño viajaba a Santiago, y que viví entre los años 1997 y 1998 por acá, pero eso no quita que sea todo un desafío vivir en una ciudad desconocida en muchas aristas.
Si eres santiaguino probablemente no entenderás mucho de lo que aparece en este post, pero si eres de regiones entenderás todo lo que digo. Venir a vivir a Santiago es un reto que está rodeado de muchos mitos, muchos de los cuales son falsos, otros son reales y la mayoría dependen de la interpretación que cada uno le de. Trataré de listarlos ordenadamente, pero no esperen algo muy estructurado:
1. Santiago es una ciudad gigante: Mmmmmm, la verdad es que no es tan así. Actualmente debo viajar desde Ñuñoa hasta Vitacura para trabajar y es una distancia considerable, pero sigue siendo menor a la distancia que recorría hace algunos años para hacer mi práctica (Yo vivía en La Serena pero mi práctica la hice en Coquimbo, en el Barrio Industrial). Lo que pasa es que en Santiago casi todo está urbanizado, en cambio en regiones es más común encontrarse con grandes extensiones de terreno vacías entre comunas o entre sectores.
Otro detalle que debo agregar es que pasado un tiempo uno pasa a moverse entre un número reducido de comunas, generalmente las que están entre nuestra casa y la de nuestros amigos y nuestro trabajo, por lo que el área que uno conoce de manera cotidiana se reduce notablemente. O visto de otra forma, hay comunas que casi nunca o nunca visitarás o conocerás, ya sea porque no tienes conocidos ahí, o porque tiene fama de peligrosa, porque está muy lejos de la casa o porque simplemente no hay nada interesante que visitar en ese sector.
2. El transporte público de Santiago es un asco: La verdad es que a estas alturas no es tan así. El transantiago funciona mucho mejor que hace unos meses, las micros son más grandes, más limpias y menos ruidosas y aunque diste de ser una experiencia adictivamente placentera si debo reconocer que las micros santiaguinas en general son mucho más cómodas que las de mi región. En La Serena al menos las distancias recorridas por las micros son más pequeñas, pero los buses son muy chicos, por lo que se llenan con poca gente y el espacio entre asientos deja bastante que desear. Además, comparado hace unos 10 años, el aire de Santiago se siente más limpio. Debe ser en parte al cambio del parque microbusero.
3. En Santiago el “sistema” te absorbe y terminas llevando una vida estresante y monótona, moviéndose entre la casa y el trabajo, y viceversa: La verdad es que esto depende de cada uno. Conozco personas a las que les desagrada caminar rápido, entre mucha gente, con vehículos por todos lados, con muchas luces y ruidos, etc. Eso a mí siempre me agradó, como que te obliga a andar siempre despierto, alerta. Además también me agrada mucho la diversidad de rostros, colores y sonidos de esta ciudad que otros provincianos califican incluso de “infernal”. Es cierto que aunque Santiago esté repleto de panoramas cuesta hacerse el tiempo o las ganas para aprovechar todas las posibilidades que otorga una ciudad como ésta, pero esa es tarea de cada persona o de cada pareja, el no descuidar lo que más queremos, lo que nos espera al abrir la puerta de nuestra casa o departamento, y mantenerse siempre inventando panoramas. Ojo, no hay que cerrarse pensando que solo se puede considerar como carrete salir a un pub, ir al cine o salir a comer. En Santiago las posibilidades de divertirse son muchas, pero aprovecharlas depende de cada uno. Exige una alta dosis de creatividad, y ganas de pasarlo bien y hacer feliz a las personas que más queremos.
Eso sería todo por ahora, manténganse atentos a las partes que vienen. Prometo escribir más seguido y seguir hablando de los mitos que rodean a la gran capital de nuestro país.

Que bueno que volviste a escribir y comentar cosas cotidianas que son tanto o màs interesantes ,entretes e importantes que otras (no ofense like Sheldon jajjaja) , etc.
Concuerdo en varias cosas contigo, sobre todo en lo del transporte que es bastante agradable cuando sabes que micro tomar para llegar màs ràpido que en el metro incluso.
Comparto firmemente lo de los panoramas hay tanto que hacer además de ir a pubs, teatro, malls , la cosa esta en dedicar tiempo y hacerse las ganas¡¡ aunque debo decir que Santiasco(antes) se ha convertido en la mejor ciudad
para vivir en esta etapa de nuestras vidas gracias a ti¡¡
atte.
Esposa santiaguina (ahora) y serenense (de corazón)
Te Amo
[...] This post was mentioned on Twitter by ElKine, Ignacio. Ignacio said: Leyendo en @elreflejo "Mitos de Santiago" desde el putno de vista de uno de región, el cual comparto en gran parte: http://is.gd/4O5Gj [...]
Jajaja, creo que sufrí una especie de Deja-Vú.
Me acordé de este sitio hace unos años atrás cuando venía a leerlo porque lo escribía alguien a quien sentía parecido en mi en varios aspectos. Un blog más personal. Comparto con Piita que siempre hace en falta leer, escribir y comentar cosas cotidianas como antaño.
Y con respecto a este post comparto muchas cosas que planetas. Considero que Santago es una gran ciudad para vivir desde el punto de vista del joven, que aprovecha las mil y una cosas que hay por hacer el día que quieras en la capital, etc.
Además efectivamente el Transantiago -al menos desde que llegamos nosotros a Santiago- no era nada lo que pintan. Yo aún recuerdo el año pasado tener que esperar 20 minutos para que pasara una micro menos ultra llena para poder ir a la U, solo que mas apretado e igual de largo el viaje. Situación nada de diferente en santiago en las horas puntas en todo caso.
Y por otro lado, yo que siempre venía a Santiago cuando vivía en La Serena, efectivamente estabas unos días y ya sentías el ahogo del Smog. Y ahora no es así (la cantidad de alertas ambientales ha disminuido increiblemente en estos últimos dos años). De verdad se nota una mejoría ambiental gracias al nuevo sistema.
Y por último, el tema del stress. Depende de cada uno. Y opino lo mismo que tú, hasta me gusta ver tanta variopinta cantidad de personas, tanto movimiento, efectivamente te mantiene más despierto y alerta. No como en regiones cuando la ciudad dormía en plena tarde entre 14 y 17 horas cuando el comercio prácticamente no existe, y por ende la ciudad entera te invita a relajarte más de la cuenta.
En fin, ojala haya una segunda parte de esta historia, jeje
Saludos!
Social comments and analytics for this post…
This post was mentioned on Twitter by ElKine: una vision de provinciano viviendo en Santiago http://bit.ly/1UairY otro @Intranjero !!…